“Experiencias
personales vividas durante el tiempo de formación.”
No hace mucho tiempo una de
mis decisiones no fue la correcta, ya que sin pensarla me aventuré a querer
lograr uno de mis más grandes sueños. Pero no todo fue como lo pensé, me llevé
una gran sorpresa al encontrarme con personas malas que a toda costa se
interpusieron en mi camino para que este proyecto que empezaba se volviera aún más
difícil, pues al estar lejos de mi familia por primera vez se me hacía
imposible pasar los días de esa manera.
No logré adaptarme y de nuevo
tome otra decisión que a mis padres no les gustaría, sí, me regresé, tan
avergonzada y decepcionada de mí principalmente por no poder cumplir algo que
realmente quería.
Al llegar a Mazatlán las
cosas cambiaron y las puertas a buenas oportunidades se cerraron. Así que perdí
un gran año pero no digo que haya sido malo haber pasado por esto ya que me
sirvió bastante para madurar y decidir nuevamente que era lo que quería para mi
futuro.
Y pues aquí estoy, echándole
ganas a algo que me dejará buenos momentos estando frente a un grupo de niños
ansiosos por aprender. Sé que este proceso de formación no ha sido como lo
esperaba y como las otras personas piensan que es, pues en lo personal
sacrificar tanto por tan poco en estos momentos te hace dudar demasiado de esta
profesión, al estar 7 horas sentado escuchando los mismos sermones de siempre
de personas que creen que platicándonos nos están “enseñando” a ser buenos profesores,
batallar para una salida al baño, donde el tiempo que estamos frente a ellos
las palabras que nos dicen son “sean innovadores” y ellos?.
Pero basta de verle el lado
oscuro a este proceso ya que al momento de asistir a las primarias me doy cuenta
y sigo reafirmando que si es lo que quiero, que me encanta que me digan
maestra, que me abracen y que siempre estén con una sonrisa recibiéndome, ya
que me siento capaz de estar frente al grupo dando contenidos, tratando de la
mejor manera a los alumnos para que lleguen a un buen aprendizaje y por lo
menos aportar un granito de arena en sus vidas, son momentos que no pienso
cambiar y sé que para llegar a este puesto tengo que pasar por diferentes
situaciones que es imposible saltarse ese paso ya que sin “papel” en mano no
eres nadie.