jueves, 7 de enero de 2016

Reseña literaria.
Diario de Ana Frank.
Ana Frank.
LIBROdot.com

El diario de Ana Frank, es escrito por ella misma. Ana era una niña de tan solo 13 años de edad que estuvo refugiada junto con su familia para salvar sus vidas de los nazis, ya que ellos eran judíos. En esta casa que la llamaron “la casa de atrás” también se encontraban 2 familias y claro en las mismas condiciones, donde los dueños de la casa eran de raza pura pero le hicieron el favor al padre de Ana ya que eran muy buenos amigos, les proporcionaban ropa y comida de vez en cuando.
Poco antes de tener que esconderse, Ana recibe un diario personal como regalo de cumpleaños, en el que comienza inmediatamente a escribir.
Durante el periodo en que estuvo escondida, Ana escribe sobre lo que ocurre en la casa de atrás y sobre sí misma. El diario es un gran apoyo para Ana, quien también escribe en él cuentos cortos y coleccionaba citas de escritores. Ana escribió en su diario que, más tarde, quería ser escritora o periodista, y que quería editar su diario en forma de novela. Es por ello que al ser descubierto por su padre años después, se logra publicar.
En el diario Ana nos narra día con día todo lo que ella sentía en esos momentos, sus pensamientos, sentimientos, emociones y frustraciones.
Al inicio nos cuenta como era su vida antes de vivir ese mal tiempo, nos hablaba de sus amigos de la escuela, de sus logros como alumna pues era una niña muy inteligente y de sus maestros. Nos cuenta que el adaptarse a esa situación fue una de las peores experiencias que tuvo ya que con miedo de ser descubiertos podría costarles la vida en algunos de esos tan temidos campos de concentración, donde tenías que acatar órdenes, hacer lo que ellos pidieran y si ponías resistencia los llevaban a los cuartos de gas donde morían por asfixia.
El padre de Ana era su gran ejemplo de persona que tenía, llevaban una relación tan buena ya que todo lo que le pasaba se lo contaba a su padre directamente, esa confianza que ni a su misma madre y hermana les tenía. Miraba a su madre como una persona conformista, que solo hacia los queseares de una ama de casa al contrario de Ana aspiraba a ser alguien grande, con metas realizadas.  
Ana nos va platicando la sucesión de los días que para ella fueron súper aburridos y monótonos, nos dice que había días que se la pasaba llorando en su habitación, cuando comía siempre era lo mismo en la mesa, tanto en comidas como en discusiones y pleitos entre todos pues al estar tanto tiempo juntos pero no conviviendo era una cuestión demasiado difícil.
Como en todas historias siempre tiene que haber algo de amor, claro Ana se enamoró del hijo de la familia que también habitaba allí. Todas las noches pasaban en sus cuartos agarrados de la mano, mirando las estrellas y la luna y esto ella lo narra como uno de los mejores días de su vida.

En mi opinión es un relato impactante, por los sucesos narrados que no te puede dejar ser indiferente a dichas vidas. Si bien sabemos las consecuencias de la segunda guerra mundial, la cantidad de muertes que se produjeron y todo lo que sufrieron familias enteras por la invasión de los nazis y su afán de querer una raza pura. No creo que muchas personas hayan contado la experiencia en primera persona, tal y como la vivieron. Cierto es que es el punto de vista es de una niña judía, pero muy madura para su edad.
Es un auténtico lujo poder contar con un relato tan interesante y emotivo de esta historia real que te acerca un poquito más a la vida transcurrida durante esos trágicos años, a lo que vivió una niña cuyo único delito fue ser judía y vivir en una época equivocada. 
Historieta de una situación que pase en mis vacaciones.
Nota navideña a Daniela Avilez.